Reláx Externo

Vamos a estudiar las formas de relajar el cuerpo. Es necesario conocer los puntos de mayor tensión del cuerpo.
¿En qué puntos tengo tensión? Observo mi cuerpo y descubro esos puntos tensos. ¿El cuello? ¿Los hombros? ¿Algunos músculos del pecho, o del vientre?
Para aflojar esos puntos de permanente tensión, antes que nada, los observo. Después ahí donde tengo tensión muscular, no intento aflojarla, sino que la auménto. Respiro profundamente, tenso aún más los músculos que están tensos y pasado un corto tiempo los aflojo súbitamente.
Ahora empiezo a sentir mi cabeza, el cuero cabelludo, los músculos faciales, la mandíbula. Luego voy sintiendo los dos ojos al mismo tiempo, las dos partes de mi nariz. Luego atiendo a la comisura de los labios, a mis dos mejillas, y bajo, mentalmente, por ambos lados de su cuello al mismo tiempo. Me voy fijando en los dos hombros; después, poco a poco, voy descendiendo por los brazos,vantebrazos y las manos, hasta que todas estas partes vayan quedando completamente flojas, bien relajadas.
Vuelvo a la cabeza siento el cuero cabelludo, los músculos faciales, la mandíbula. Luego voy sintiendo los dos ojos al mismo tiempo, las dos partes de mi nariz. Luego atiendo a la comisura de los labios, a mis dos mejillas, pero ahora bajo por delante de mi cuerpo, por los dos músculos pectorales. Luego hacia el abdomen, voy bajando simétricamente por delante como siguiendo dos líneas imaginarias. Llego al bajo vientre y ahí donde termina el tronco de su cuerpo, ahí debo dejar todo completamente bien relajado.
Ahora retrocede de nuevo. Sube a mi cabeza mentalmente, pero esta vez comienzo a bajar por la nuca. Ahora voy bajando por dos líneas de la nuca, simétricamente. Al mismo tiempo, desciendo por dos líneas de mi espalda, por mis omóplatos hacia abajo, cubriendo toda la espalda, llegando a las partes últimas de mi cuerpo. Siguo por sus dos piernas, a lo largo de ellas, llegando hasta la punta de los pies.

Rélax Interno


Nuevamente tomo la cabeza como referencia. Ahora siento los ojos, siento fuertemente los globos oculares, los músculos que rodean ambos ojos. Ahora estoy sintiendo los dos ojos por dentro al mismo tiempo. Voy experimentando la sensación interna y simétrica de ambos ojos, yendo hacia el interior de ellos, relajándolos, relajándolos totalmente.

Ahora “caigo” hacia dentro de mi cabeza… me dejo deslizar al interior y voy relajando completamente. Siguo como cayendo por un tubo hacia los pulmones, voy sintiendo simétricamente los pulmones por dentro y los voy relajando. Luego siguo bajando internamente por mi abdomen, relajando todas las tensiones; sigo bajando internamente, aflojando por dentro, por el bajo vientre en profundidad, hasta la terminación de su tronco, dejando todo en perfecto relax.

 

Rélax Mental

Siento nuevamente la cabeza. Ahí está el cuero cabelludo, más abajo el cráneo.

Comienzo por “sentir” mi cerebro por dentro.

Siento el cerebro como si estuviera “tenso”. Voy aflojando esa tensión hacia adentro de mi cerebro y hacia abajo, como si fuera descendiendo la relajación. Me concentro.

Voy bajando la tensión, como si la parte superior de mi cerebro se fuera haciendo cada vez más suave, agradable.

Siempre bajando, bajando hacia el centro de mi cerebro, más abajo del centro, mucho más abajo,

cada vez algo más algodonoso, más suave, más tibio.

Experiencia de Paz

Comienzo por imaginar una esfera transparente que, bajando desde lo alto, va entrando por mi cabeza y termina alojándose en el centro del pecho, a nivel del corazón.
Algunas personas al principio no pueden imaginar bien esta esfera. De todas maneras, no es mayor problema ya que sí podés experimentar una agradable sensación en el pecho, sin el apoyo de la imagen esférica. Sin duda, con el tiempo, podrás visualizar correctamente esa esfera que va bajando y termina colocándose en el centro del pecho. Tomando en cuenta esta imagen, una vez alojada en el lugar correspondiente, se la va expandiendo lentamente, como si creciera cada vez más, hasta los límites de todo el cuerpo. Cuando la sensación, que comenzó en el centro del pecho se ha extendido por todo el cuerpo hasta sus límites, sobreviene una cálida sensación de paz y unidad interna, y que la dejo operar por sí sola.
Es importante que esta sensación se extienda hasta los límites de todo el cuerpo, es decir, irradiando desde el centro del pecho cada vez más hacia todo el cuerpo, hasta lograr una suerte de luminosidad interna. Cuando ésta coincida con los límites del cuerpo, la relajación será completa.

1 comentario

  1. Generalmente no dejo comentarios en las paginas pero tu contenido me obligo a hacerlo. Muy buen trabajo.

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